lunes, 9 de enero de 2017

¿Sabías qué? La gran cabeza de piedra

En el mundillo de Dungeons & Dragons, existe una ilustración cuyo significado ha permanecido durante décadas desconocido. En concreto estoy hablando de aquella que aparece en la página 30 del suplemento Greyhawk para la primera edición de D&D, publicado por TSR en 1975 y diseñado por Gary Gygax y Robert J. Kuntz.


En la ilustración de dicha página puede verse una estatua en forma de cabeza similar a la que lucen los moáis de la Isla de Pascua, mirando hacia dos puertas dentro de lo que parece ser un dungeon, presumiblemente aquél que se encuentra bajo el Castillo de Falcongrís, en Flanaess  —todas ellas localizaciones, obviamente, del entorno de campaña original creado por Gygax, Greyhawk. Junto a la cabeza, puede leerse el siguiente texto:

La Gran cara de piedra
Enigma de Greyhawk

El feo dibujo, anónimo y sin firmar, ilustra el Conjuro de tercer nivel Animar objetos, pero más allá de esto el suplemento no ofrece ninguna explicación acerca de la estatua. Hay que recordar que, pese a lo que indique su nombre, el suplemento Greyhawk de D&D original (OD&D) no contiene ninguna referencia o guía del mundo de juego, si no que se trata de un batiburrillo de reglas adicionales para adjuntar a los libretos de reglas básicas de 1974 (compiladas en las míticas cajas marrones y blancas).

Antes de que las reglas de OD&D fueran publicadas, Gary Gygax diseñó 12 (algunos dicen 13) niveles de profundidad del dungeon de Greyhawk conforme iba necesitándolos para su campaña casera. En determinados momentos, más de 20 Jugadores se reunían en el sótano de Gygax, pero sólo tres personas superaron los innumerables peligros de Greyhawk (desde fuentes de fuego negro a hombres monos blancos de Marte, pasando por clanes de trolls, granjas de hongos, barracas de orcos, museos de otras eras, coliseos, lagos subterráneos, criptas de muertos, balrogs invocados, insectos gigantes y hombres-jabalí expertos en trampas) para poder alcanzar el último nivel, donde conocieron al mago-arquitecto loco de Greyhawk, Zagyg (un homófono de Gygax escrito al revés) y recibieron como premio ¡una teleportación al otro lado de Oerth!

The World of Greyhawk, el primer Folio, perteneciente a un tardío 1980
Aquellos hábiles y afortunados Jugadores fueron Rob Kuntz (jugando con Robilar),  Ernie Gygax (hijo de Gary, jugando con Tenser) y Terry Kuntz (hermano del primero, jugando con Terik). Don Kaye, uno de los Jugadores más cercanos a Gygax —no en vano era su socio comercial en TSR— y uno de los que más había recorrido los pasadizos de Greyhawk con su Personaje Murlynd, por desgracia falleció en 1975 y no pudo completar su periplo.

Con el paso de los años y con la bullente popularidad del juego, los aficionados comenzaron a preguntarse qué diantres significaría aquella cabeza de piedra. Preguntaron a los Jugadores originales de la campaña, pero ninguno pudo responder. Algunos se habían topado con La gran cara de piedra en sus andanzas por el Castillo de Falcongrís, pero pese a todos los años invertidos en la campaña y a los muchos participantes involucrados, el Enigma de Greyhawk jamás fue resuelto.

Sin embargo, en octubre de 2001 la columna de Up on a Soapbox que Gary Gygax tenía en la revista Dragon Magazine por aquella época (nº 288) revelaba algunos secretos de la estatua y el enigma de Greyhawk. Para empezar, Gygax admitía oficialmente la autoría de la ilustración, algo que hasta entonces sólo había sido vox populi. Ubicaba la estatua de piedra labrada en una gran área abierta de los niveles intermedios del dungeon, rodeada de extrañas runas y pictogramas labrados que no podían ser entendidos ni siquiera mediante Conjuros. Además, la estatua irradiaba varios tipos indistinguibles de magia. Gygax se dedicaba a escribir con placer malsano como los Jugadores de su campaña original habían perdido tiempo en examinar la estatua y en probar distintas formas de abordar el problema, sin hallar ninguna solución satisfactoria. Los habitantes del dungeon acudían al lugar a observar como el grupo se dedicaba a examinar la estatua (es decir, era un foco de monstruos errantes).


Muy interesante fue el ingenioso truco que James M. Ward llevó a cabo. Cuando el grupo llegó ante la Gran cara de piedra, su Personaje guerrero/mago lanzó varios Conjuros de Boca mágica para hacer que ésta ordenase al resto de PJs que entregasen objetos mágicos al Personaje de Ward. Como los Jugadores de Gygax eran bastante escrupulosos con el metajuego, en la siguiente sesión Ward se encontró con multitud de regalos en forma de espadas, anillos y escudos +2.

En la columna de junio de 2004 (nº 320 de la revista), Gygax explica que su hijo Ernie (llevando al guerrero/mago Primo de Erac) y Mark Ratner (llevando al paladín Eylerach), mientras él y Kount hacían de co-DMs al calor del Southern Comfort (un güisqui americano), encontraron en los niveles superiores del dungeon una cabeza en un bajorrelieve que resultó ser el príncipe demonio Fraz-Urb 'luu. Esto llevó a muchas personas a creer que la Gran cara de piedra estaba relacionada con tal demonio, sin embargo, jamás hubo una confirmación por parte de Gygax antes de que falleciera cuatro años más tarde. En esa incursión, que acabó en el DemonWorld (posiblemente alguna capa de las 666 que desde 1978 tiene el Abismo), el Primo de Erac perdió las dos espadas vorpales que podía manejar con ambas manos ya que era ambidiestro, pero ésa es otra (etílica) historia. Un bajorrelieve  sí aparece listado en la tabla de Trucos y trampas del suplemento Greyhawk (página 62), y se le relaciona directamente con la novela de Abraham Merrit The Face in the Abyss, por lo que es bastante probable que el bajorrelieve que encontraron Ernie Gygax y Mark Ratner sea el que se describe en tal tabla. También circulan teorías que relacionan el enigma de Greyhawk con la novela corta de 1850 The Great Stone Face. Su autor, Nathaniel Hawthorne, era uno de los favoritos de H. P. Lovecraft, por lo que la relación con Gygax y con D&D no es del todo descabellada, pese a que en la novela la Gran cara de piedra es una montaña.



A día de hoy, el enigma sigue en pie y, pese a todo, esa solitaria página de la revista Dragon es la única información oficial existente sobre la estatua en los más de cuarenta años del juego y el entorno de campaña. Quizá Gygax colocó allí la cabeza sólo para regodearse observando como la ansiosa curiosidad de los Jugadores no tiene límites, pero su presencia en el suplemento Greyhawk parece querer indicar algo más importante. Sea como sea, probablemente nunca sabremos SU verdad, pero por suerte —y ésta es una de las cosas que hace grande al rol— siempre podemos crear nuestra propia Gran cara de piedra y dejar que los Jugadores satisfagan su curiosidad.

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