lunes, 28 de noviembre de 2016

¿Sabías qué? Las dos primeras ilustradoras de rol

Para la historia de cualquier afición, siempre es importante saber quién fue el primero: quién creó el primer reglamento de batallas, quién desarrolló el primer ciclo de quintas, quiénes escribieron el primer cadáver exquisito, quién fue el primero en colocarle esas ruedas, quién fundó el primer club, quién tiró el primer penalti a lo Panenka (¡Panenka!).

No por nada en concreto; conservar el registro de los tiempos remotos, de la época de los héroes, de cuando los pioneros y los visionarios luchaban bajo un cielo teñido de rojo sangre, forma parte de los rituales pertenecientes a la propia mitología del hobby. Hoy desde este blog vamos a contribuir en la alimentación de esa mitología hablándoos de las primeras ilustradoras presentes en un juego de rol.


Desde que hubo publicado Chainmail en 1971, Gary Gygax andaba buscando una forma de dar cuerpo a sus ideas sobre la fantasía de espada y brujería y su relación con los wargames. Estas ideas venían de lejos, quizá 1969 y más allá, según recogen sus envíos postales a Thangorodrim, un fanzine sesentero sobre el juego Diplomacy en el que pueden leerse los apuntes de Gygax sobre los distintos tipos de dragones en la Tierra Media. Una visita de Dave Arneson en 1972 le había hecho enfrascarse con la ayuda de Don Kaye y posteriormente de David Blume, quienes acabarían siendo sus socios de Tactical Studies Rules— en la creación de un reglamento que acomodase todas esas ideas, tal y como vimos en nuestra traducción del artículo Destruir todos los monstruos.

Dicho reglamento era, obviamente, el primer D&D, ahora conocido como Original D&D (OD&D, o también 0e por tratarse de la "edición cero"). Su producción distaba mucho de tener un aspecto profesional. Los panfletos de aquella caja marrón eran poco más que fanzines mecanografiados por autores amateur. Para las ilustraciones del juego, Gary Gygax había confiado en un puñado de dibujantes universitarios aficionados. 
 
Cuando Mike Mornard (el único jugador fijo de Dave Arneson y la única persona que puede declarar haber jugado tanto con Gygax, como con Arneson como con M. A. R. Baker) preguntó a Gygax por qué éste seguía confiando en Greg Bell, uno de estos ilustradores amateur, Gygax respondió: "porque Greg trabaja por 2$ la ilustración". Para cuatro de sus ilustraciones, Greg Bell tomó inspiración (llamémoslo así) de un número de la revista Strange Tales.


Busca las siete diferencias

Entre esos ilustradores estaba un primerizo David Sutherland, quien adquiriría reconocimiento con su trabajo en las siguientes ediciones del juego. Incluso Gygax y Arneson se animaron a incluir algunas ilustraciones en la caja original y en posteriores suplementos, alguna de ellas bastante misteriosa. Pero eso es otra historia, que da para un nuevo ¿Sabías qué? No nos desviemos.

También se encontraba entre ellos Keenan Powell, prima de Gary Gygax, y a quien corresponde las ilustraciones del goblin a caballo y de la medusa del panfleto incluido en la caja Volume 2: Monsters & Treasure.  Powell no volvió a ilustrar nada para los suplementos de OD&D, pero se cree que sí se le encargó la primera tira del cómic promocional que TSR publicó con Marvel en 1981.







Además de Powell, otra ilustradora está presente en los manuales originales. Gygax recibió por correo postal una carta con un dibujo, firmado por Cookie Corey. Su trabajo, el de la "amazona" y la "bella bruja", pasó a ilustrar las páginas del Volume 1: Men & Magic. Nunca se ha sabido quién estaba detrás de esa carta, ni si Cookie Corey era un nombre real o sólo un seudónimo. Pero lo cierto es que, junto a Keenan Powell, han pasado a la historia como las primeras ilustradoras de D&D y de toda la historia de los juegos de rol. Lo cual, mitológicamente hablando, no es poco.




No hay comentarios:

Publicar un comentario