miércoles, 28 de septiembre de 2016

Compendio de monstruos IV de Reinos Olvidados

Serie TSR Core Products - Monstrous Compendiums
Referencia TSR: 2104 MC3 Forgotten Realms Appendix I
Año de publicación TSR: 1989

Referencia Ediciones Zinco: 403
Año de publicación Ediciones Zinco: 1994

Ver índice completo de reseñas




Nota: esta publicación de Ediciones Zinco recoge dos productos de TSR, el MC3 y el MC11. Puedes ver las pequeñas reseñas que les he dedicado pulsando sobre sus nombres.

Antes del Vademécum de campaña e incluso del manual Aventuras, TSR publicó el MC3 Monstruous Compendium Volume Three: Forgotten Realms Appendix, el  primer Compendio de Monstruos de Reinos Olvidados, el cual se cuenta entre los suplementos dedicados a este entorno de campaña más tempranos de AD&D 2ª Ed. Su publicación data de finales de 1989, el mismo año en el que salieron los manuales básicos de la segunda edición y sus primeros suplementos para Reinos como FR7 Hall of Heroes, FR8 Cities of Mistery, FR9 The Bloodstone Lands, FRC2 Curse of the Azure Bonds, la serie de tres módulos de Avatar denominada como FRE (Forgotten Realms Epic), el módulo de la RPGA LC1 Gateway to Ravens Bluff, the Living City, y un par de trail maps: TM4: The City of Waterdeep Trail Map y TM5: Kara-Tur Trail Map. Sin duda 1989 fue un año muy prolífico para Reinos Olvidados y corresponde con la época de adaptación de la primera a la segunda edición avanzada. En ese efervescente contexto aparece a finales de año (noviembre del 89) el MC3, que constaba de 64 páginas y 4 separadores.


Dos años más tarde, en 1991, TSR editaría un nuevo Monstrous Compendium dedicado a Reinos Olvidados, el MC11 Monstrous Compendium Forgotten Realms Appendix. Este suplemento, de igual extensión que el anterior MC3, presentaba otras 64 páginas de nuevos monstruos para añadir a la colección inicial, esta vez sin incluir separadores.   


Ediciones Zinco, tras la publicación en el 93 del Vademécum de campaña y de Aventuras al año siguiente (1994), no dudó en recuperar para ese año (muy juiciosamente en mi opinión) ambos Monstrous Compendiums y publicarlos en español en un solo paquete de 128 páginas y 4 separadores, con la portada del primero de ellos, y bajo el nombre de Compendio de Monstruos IV (esta cifra es debida a que Zinco editó los Compendios de Monstruos II Dragonlance y III Dark Sun con anterioridad al que reseño hoy). Posiblemente, la idea fuese crear una sólida base del entorno de campaña para afianzar el éxito que éste estaba teniendo entre el público español (salvando las distancias, al igual que había ocurrido con el público americano), a pesar de lo lejos que quedaba (cinco años atrás) la publicación por parte de TSR del MC3. Y es que, el combo Vademécum + Aventuras + Compendio "doble" forma una irresistible introducción a Reinos Olvidados. Sin embargo, como veremos, este Compendio no cumple exactamente con las expectativas generadas. Zinco repetiría en el futuro Ravenloft la estrategia de aglutinar dos Monstrous Manuals, aunque en ese caso el resultado fue cualitativamente mejor.


Por el motivo que he explicado anteriormente, aunque en el copyright de los créditos se indica que los derechos de TSR corresponden a 1991, en realidad la edición original del MC3 es de 1989, siendo el añadido MC11 el que fue publicado en el año 91. La autoría, como suele ocurrir en este tipo de suplementos (y más si estamos hablando de uno "doble"), se reparte entre un nutrido grupo de diseñadores bajo la coordinación del principal responsable de 2ª Edición, David "Zeb" Cook y la habitual responsable de diseño, Karen S. Boomgarden: Tim Beach, Tim Brown, Steve Winter, Jon Pickens, William W. Connors, Dale Donovan, Ed Greenwood, Jeff Grubb, Bruce Heard, Slade Henson, Rob King, Colin McComb, Roger E. Moore, Bruce Nesmith, Kate Novak, Jean Rabe, Dori Watry y Skip Williams (co-creador de lo que sería la 3ª Edición de D&D); muchos de ellos auténticos pesos pesados de la historia del hobby. La traducción al español no cambia de manos, y de nuevo es Domingo Santos, con las correcciones de Pablo Hervás y el diseño de Miguel A. Escobar, quien se encarga del trabajo.


La edición de Zinco consta de 128 páginas sueltas con agujeros para ser archivadas como era habitual en la época (había que anexarlas o bien al engorroso archivador genérico que venía con el Compendio de monstruos volumen I o bien al también engorroso archivador que Zinco había incluido con el Compendio de monstruos II de Dragonlance, el MC4 en su edición americana), y una carpeta de cartón fino para presentar el producto y hacer de tapas. Dicha carpeta contiene la habitual ilustración de Jeff Easley presentando tres de los monstruos que vienen en su interior. Las ilustraciones de cada monstruo, en blanco y negro, corresponden a Thomas Baxa, Valerie Valusek y Mark Nelson (quien fue maestro de Thomas Baxa). Me parecen de una calidad muy alta, más incluso que el ya nombrado MC1, que su Apéndice I al volumen I, o que el también mentado MC4 de Dragonlance. Sin embargo, las ilustraciones de Baxa me resultan algo peores que el trabajo posterior realizado en el Vademécum de campaña, ya que quizá posean un cierto toque a Ciencia-Ficción que no me acaba de casar con Reinos Olvidados. Posiblemente yo tenga su particular estilo demasiado asociado a Dark Sun, pero creo que en el Vademécum trabajó mejor el entintado de las sombras y los tramados. Se incluyen además cuatro separadores con ilustraciones a color de página completa (muchas de las cuales habían sido ya portada de suplementos de Reinos), y tanto los dinosaurios como los animales del pleistoceno cuentan con páginas especiales de ilustraciones en blanco y negro.


La mayoría de monstruos pueden ser exportados a otros mundos de juego sin mayores problemas. La prueba de la flexibilidad de las criaturas presentadas es que muchos de los monstruos aquí aparecidos fueron recuperados para pasar a formar parte de la reedición del Compendio de monstruos de 1993 (editada en España por Martínez Roca en 1998) y de muchos Monstrous Compendium Annual. Esta ventaja es a la vez su mayor debilidad, y es que este Compendio adolece de monstruos con carácter y personalidad propia; no presenta casi ninguna de esa clase de criaturas que con los años se convierten en memorables e icónicas. Tan sólo monstruos como el dracocadaver, el svirfneblin y el thri-kreen, y en menor medida el loxo, la muerte carmesí y el saurial, me parecen dignos de tales apelativos (y todos, excepto el loxo y el saurial, ya habían aparecido previamente muchos años atrás en distintos manuales de AD&D 1ª Ed.). En ninguna entrada hay información que enlace un monstruo con una localización concreta de Faerûn, ni que lo relacione con alguna deidad, organización o grupo de los Reinos (salvo la mención al Culto del dragón en el Dracoliche), lo cual le resta interés como Compendio de campaña.


Por ese motivo, no voy a reproducir aquí la lista completa de monstruos, ya que el aficionado de D&D que no conozca Reinos Olvidados a fondo no va a poder reconocer casi ningún nombre. Tan sólo hablaré de aquellos que, para bien o para mal, me han parecido dignos de mención.


Hay un buen puñado de criaturas, como el asolador, la larga lista de 46 dinosaurios, los animales del pleistoceno, el mono araña, las plantas carnívoras, o el zanqueador gigante que encajan en entornos de jungla, islas perdidas al estilo X1 The Isle of Dread y remotos lugares prehistóricos. También hay un buen número de dragones orientales, que se incluyen en este manual al haberse tomado la decisión de diseño de ubicar Kara-Tur en la zona este de Faerûn. Ambos tipos de monstruos consumen un largo número de páginas y chocan un poco con el hecho de que, tanto en el Vademécum como en Aventuras, las Tierras centrales son el lugar más desarrollado en los manuales y contienen los principales lugares emblemáticos de Reinos Olvidados (por lo que se supone que el grueso del Compendio básico del entorno "debería" estar dedicado a criaturas de dicha zona, en lugar de presentar monstruos más propios de Chult, Lapaliiya, Shou Lung, T'u Lung, Malatra, Wa o Kozakura).


Dicho esto, hay monstruos realmente muy aprovechables cuyas mecánicas, ecología y hábitat/sociedad son interesantes y divertidas. Por ejemplo, la bestiaoscura (uno de mis favoritos) se crea mediante un Conjuro, que se incluye en la descripción del Monstruo, capaz de convertir a varios animales comunes en estos engendros voladores, pero sólo mientras no reciban luz solar. El harrla es una especie de parásito mental que ocupa la mente del anfitrión y le hace parecer poseído. El inquisidor es un muerto viviente inteligente creado por antigua hechicería que crea su propia cámara de torturas en subterráneos y ruinas. Encontramos también variedades útiles de criaturas ya conocidas, como el gólem de rayos, el gigante de las montañas, el pseudocontemplador o la hamadríada.


También hay algún monstruo bastante ridículo, como el gambado, el morin, el mara, el peritón, el quitino o el rohch. Lo cierto es que a veces este Compendio da la sensación de abusar demasiado de los engendros y las criaturas aberrantes, como si algunos diseñadores hubiesen tratado de imitar las creaciones más locas de Gary Gygax en los dos Monster Manuals de AD&D 1ª Ed., pero sin la misma chispa y frescura. No es éste el tono más característico de Reinos Olvidados precisamente. Además de esto, hay un pequeño número de criaturas que aparecieron posteriormente en el Vademécum de campaña: el gambado, el dracocadaver y la naga oscura.


La sensación final es que estamos ante un Compendio de monstruos correcto, pero muy lejos de resultar  imprescindible. Está varios peldaños por debajo del Compendio de Monstruos original y de su Apéndice. En ese sentido, me parece de un nivel bastante similar al Compendio de Monstruos de Dragonlance (incluso lo pondría algo por debajo) y está lejos de Compendios pertenecientes a entornos específicos editados posteriormente como los de Dark Sun, Ravenloft, Mystara o Planescape, que son auténticas maravillas para 2ª Edición, pese a ser posiblemente mucho menos reaprovechables y estar mucho más focalizados en un tono y un estilo concretos. Todo esto pese a que la edición española aglutina dos Monstrous Compendiums americanos y, por tanto, viene cargado de contenido. El Manual de Monstruos de Reinos Olvidados para D&D 3.5 heredaría la misma falta de carácter que posee este antecesor.



 Edición


Arte


Contenido


Organización / Legibilidad


Utilidad 

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