miércoles, 31 de agosto de 2016

Compendio de monstruos. Apéndice I (al volumen I)

Serie TSR Core Products - Monstrous Compendiums
Referencia TSR: 2103 MC2 Volume II
Año de publicación TSR: 1989

Referencia Ediciones Zinco: 108
Año de publicación Ediciones Zinco: 1992

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Estamos en mi opinión ante uno de los Compendios de monstruos esenciales de la segunda edición de AD&D. Aunque Zinco lo bautizó como Apéndice I, el original americano simplemente se llamaba Monstrous Compendium Volumen II, y es que este suplemento, por sí sólo, constituye una de las mejores adiciones en cuanto a nuevas criaturas que puede hacerse al juego, llegando a superar en ciertos aspectos (como el arte y las descripciones de Ecología y Hábitat/Sociedad) al propio Compendio de monstruos I (el cual ya estaba realmente bien). Estamos ante 124 páginas de altísima calidad, y el Compendio principal no se entiende completo sin este Apéndice. En conjunto, forman la mejor selección básica de criaturas de cualquier edición del juego, siendo más completa, aprovechable y mejor editada que la aparecida en el Monster Manual I de AD&D 1ª Ed. de 1977 (pese a que ésta tiene el mérito de ser la más original y tener más carácter), y está a años luz de los Manuales de Monstruos de 3.x, 4ª y 5ª.



De nuevo David "Zeb" Cook se encarga del diseño junto a los habituales Steve Winter y Jon Pickens, con la supervisión de Bruce A. Heard, todos los cuales son ya "viejos conocidos" de este blog. Hasta 13 contribuyentes más, entre los que destacan Bruce Nesmith (uno de los autores principales tanto de Dragonlance como de Ravenloft), Rick Swan (a quién ya nombré como uno de los máximos contribuyentes de los Manuales del Buen...) o John Terra (alguien que con los años pasaría por multitud de empresas del sector: TSR, FASA, West End, Mayfair, Kenzer, Flying Buffalo, WotC,...), se encargan de llenar las páginas de este Compendio. Por tanto, el equipo es prácticamente el mismo que se encargó del Compendio de Monstruos I y, a juzgar por su distancia de publicación (el Compendio I es de junio del 89 y el Apéndice es de agosto del 89), debieron de diseñarse al mismo tiempo. El producto no viene en archivador, si no que como es lógico está pensado para anexarlo al archivador del Compendio de Monstruos I. Unas sencillas tapas en rústica, ilustradas a color, cubren las hojas sueltas de su interior.



El apartado artístico es sencillamente espectacular, con varios separadores con buenísimos óleos a color, incluyendo las famosas imágenes obra de Clyde Cadwell de Strahd en la balconada del clásico módulo I6 Ravenloft, Strahd cargando con Tatyana de su secuela I10 Ravenloft II: The House of Gryphon Hill, Shandril atacando al dracoliche aparecida en la novela Spellfire (Fuego mágico en castellano) y en la primera edición del Vademécum de Campaña de Reinos Olvidados; o el óleo Dragon of Desolation, donde aparece Lorac poseído por el Orbe de Dragón y atormentado por el dragón Cyan Bloodbane, del módulo DL10 Dragons of Dreams. El Apéndice también cuenta en sus hojas interiores con unas ilustraciones de criaturas en blanco y negro que están un punto por encima de las aparecidas en el Compendio de Monstruos I. Como tan a menudo ocurría en la época, Jeff Easley es el responsable de la portada, mientras que Jim Holloway (autor de multitud de ilustraciones de la época anterior de D&D, y del conocido juego de rol Paranoia) y Daniel Horne se encargaron de todas las ilustraciones en blanco y negro del interior, un trabajo de enorme calidad.



La selección de criaturas es todo un acierto, incluyendo a monstruos icónicos del juego que no habían aparecido en el primer Compendio y que los aficionados de la primera edición sin duda echaban de menos. Encontramos aquí criaturas tan recordadas como el aboleth, la gárgola, el heucuva, la bruja, el monstruo oxidador, la stirge, el troglodita, la bulette, el xorn, el doppelganger, el aarakocra, el bullywug, la salamandra, el cíclope, el otyugh, la naga, el mimo, el kenku, la lamia, el jermlaine, el ki-rin, el gorgón, el ettin, la banshee, la almizcleña amarilla, el acechador en lo alto, .... Monstruos que forman parte con nombre propio de la historia del hobby. También aparece un amplio surtido de animales salvajes, tanto en sus versiones estándar como en sus versiones "monstruosas". Se incluyen por completud una raza semihumana elegible como Personaje, el enano (hay que recordar que ya en el Compendio de Monstruos I aparecían los hombres, elfos, gnomos y halflings; y es que es una tradición de D&D incluir a distintos clichés de razas civilizadas como "monstruos"). También hay una buena representación de culturas de la suboscuridad como los elfos drow y los enanos duergar, de culturas acuáticas como los kuo-toa, sahuagin y locatah, y de gigantes de tribus y clanes particulares, como los fomorianos, firbolgs y verbeegs. Por tanto, al igual que el Compendio de Monstruos I, no se puede decir que este Apéndice innove en cuanto a los monstruos que presenta, más bien se trata de un obligado añadido para actualizar el grueso de monstruos clásicos e icónicos a la nueva edición avanzada. Se podría decir que es hasta conservador, al no incluir apenas criaturas "extrañas" o de aspecto alienígena, más propias de la ciencia-ficción, y al no incluir demasiados monstruos extraplanares.



Entre las últimas entradas del Apéndice hay que destacar la presencia del Tarrasque, conocido posteriormente en D&D 3.x en español como "tarasca", un largarto gargantuesco único de escasa inteligencia aficionado a dormir durante eones y destruir mundos entre siesta y siesta. Ni que decir tiene que, deidades y Personajes épicos aparte, es una de las criaturas más poderosas del juego, y que muchos DMs no lo incluyen en sus mundos de juego. Fue creado por Gygax, inspirándose en el mito francés del tarasque (una especie de dragón-tortuga que también tiene cierta tradición en el Levante español), y apareció por primera vez en el Monster Manual II de 1983 anteriormente nombrado.



Al igual que ocurría con el primer Volumen, este Apéndice al Compendio de monstruos trae en sus hojas finales nuevas tablas para los Conjuros de Llamar monstruos, para los animales convocados por Conjuros y habilidades de Druidas y Guardabosques, y una buena selección de tablas de monstruos errantes según el terreno y el clima. Si el primer Compendio se centraba sobretodo en las tablas de encuentros errantes según el nivel de profundidad del dungeon, en este Apéndice encontramos muchas más tablas de encuentros en exteriores. Para rematar, se incluye un índice alfabético que reúne tanto a las nuevas criaturas de este suplemento como a las del volumen I.



No hay en el suplemento criatura que sobre, o que sea una mera repetición con distinto color o hábitat que su original. Todas son realmente aprovechables. Hay que reseñar que, a pesar de que este Apéndice I se llame originalmente Monstrous Compendium 2, la selección de criaturas no tiene prácticamente nada que ver con el Monster Manual II de AD&D 1ª Ed. (el cual era un trabajo del propio Gygax muy influenciado por su campaña Greyhawk y su módulo The Lost Caverns of Tsojcanth e incluía un gran número de demonios, diablos y engendros planares), ya que la estrategia de TSR con respecto a los monstruos cambió mucho con el paso de una edición a otra debido a la aparición de Compendios de Monstruos de entornos específicos como Dragonlance, Forgotten Realms o Dark Sun, por citar los primeros en aparecer para 2ª Edición. Tan sólo hay un puñado de criaturas que coinciden en ambos suplementos: el aboleth, el elfo, el duergar, los gigantes "especiales", la lamprea, la mujer zorro, la nereida, el tarrasque (inicialmente bastante más débil que en esta segunda versión), el tasloi, el sireno, la sanguijuela; y poco, poco más.



Como curiosidad, algunos de estos monstruos salieron de la imaginación de Gygax en épocas tan tempranas como 1970, con ayuda de ciertas figuras de plástico hongkonesas. En este artículo del ilustrador Tony DiTerlizzi, ampliamente conocido por su trabajo en la última etapa de TSR y Planescape, explica cómo Gygax tomó el aspecto de algunas de esas figuras para crear sus monstruos. En concreto, en la siguiente imagen puede identificarse perfectamente a la bulette, al monstruo oxidador y al oso-lechuza, pero según Tim Kask, primer editor de la revista The Strategic Review, la que luego sería The Dragon y finalmente Dragon Magazine, tanto la mole sombría, como el gusano púrpura, como el carroñero reptante están igualmente inspirados en estas maravillas de a $0.99 la bolsa de diez:




Las únicas pegas achacables a este producto es que de nuevo se repite el formato de hojas agujeradas para ser anexadas al archivador de tres anillas del Volumen I, que de nuevo la calidad del papel no es muy allá, y que de nuevo TSR exprimía una serie con un contínuo bombardeo de suplementos que había que comprar de forma independiente (¿por qué el enano no aparecía junto al resto de razas de Personaje en el Compendio de Monstruos I, y lo reservaron para este Apéndice? ¿por qué no editaron todo en un único producto, siendo que entre ambas ediciones sólo hay dos meses de separación? El hacerlo en 1992 habría sido todo un detalle por parte de Ediciones Zinco), algo que habían aprendido bien desde principios de los años 80 tanto con la proliferación de módulos para la rama básica como con la proliferación de suplementos para la avanzada. Pasarían unos cuantos años, con un buen montón de Compendios de monstruos publicados, antes de que TSR se diese cuenta de algunos de estos errores, aunque por desgracia ya sería demasiado tarde.


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