sábado, 16 de abril de 2016

Las Tierras de los Valles (Dalelands)




Mapa de las Tierras de los Valles, hacer click para ampliar y leer mejor

  • Localización: El Norte de Faerûn, siendo parte de las llamadas Tierras Centrales Occidentales
  • Capital: ninguna, cada Valle se rige a sí mismo
  • Población: 602.640 (humanos 80%, drows 6%, semielfos 5%, elfos 4%, medianos 2%, gnomos 1%, enanos 1%)
  • Gobierno: varía según el Valle; el Consejo de los Valles los unifica informalmente a todos
  • Religiones: Lathander, Mielikki, Silvanus, Tempus, la Tríada (Ilmáter, Torm, Tyr) y otros muchos cultos menores
  • Importaciones: armas, artículos de metal, cristal, joyas, libros, papel, textiles
  • Exportaciones: cerveza, fruta, grano, madera de construcción, pan, pieles, queso, verduras
  • Alineamiento: mayoría CB, NB, N entre sus habitantes
  • Fuerzas que operan contra la hegemonía e independencia de los Valles: Alcazar Zenthil, Piratas del Mar de las Estrellas Fugaces y el Estrecho del Dragón, Iglesia de Cyric-Bane, el Culto del Dragón, el Trono de Hierro.
Los Valles son amplios valles boscosos, con ondulantes granjas, unidos por estrechos caminos comerciales que atraviesan las hermosas arboleadas. Bendecidos con un suelo fértil y un clima templado (dejando a un lado los inviernos, extremadamente crudos), los Valles son el granero de las Tierras Centrales y el Norte. El espíritu independiente de esta tierra y su antiquísima alianza con los elfos de Cormanthor la ha convertido en el histórico lugar de nacimiento u hogar preferido de muchos de los mayores héroes de Faerûn.

En la actualidad existen once valles distintos, cada uno con su propio territorio, gobierno (o falta de éste), milicia, pactos comerciales, ambiciones y carácter. El valle de Arkhen y el de la Borla valoran la industria y la artesanía. El de la Daga se encuentra solo ante un poderoso enemigo, mientras que el de la Cicatriz lucha por recuperar su independencia tras años de ocupación (después de haberse rebelado contra el Consejo de los Valles y haber intentado ocupar el Valle de la Batalla y otros). Mientras tanto, los demás valles respetan el viejo Pacto de los Valles y prefieren que los dejen en paz.

Los Valles actuales son: Valle Alto, Valle de Arkhen, Valle de la Batalla, Valle de la Borla, Valle de la Bruma, Valle de la Cicatriz, Valle de la Daga, Valle de la Pluma, Valle Profundo, Valle de la Rastra y Valle de la Sombra.


El carácter de las Tierras de los Valles

Aunque comparten tradiciones comunes, prácticas culturales y alianzas religiosas, las Tierras de los Valles no son un reino unificado igual que Cormyr o Sembia. En lugar de eso, son un enigma para el resto de Faerûn. ¿Cómo es posible que pequeños grupos desorganizados de granjeros y artesanos testarudos y atrasados controlen las codiciadas tierras que rodean el gran bosque de los elfos?

En el pasado, el propio bosque fue una de las principales razones de la existencia continua de los Valles, pues la presencia de la Corte Elfica disuadía a la mayoría de sus enemigos. Ahora que los elfos son una potencia secundaria en Cormanzhor, los valletanos dependen de los dones que siempre han poseído: heroísmo, autosuficiencia, y un fuerte sentido de la comunidad, casi exclusivista.

Para un forastero, los valletanos parecen callados, suspicaces y reservados. Hasta que los recién llegados son identificados como amigos o enemigos; los habitante de estas tierras prefieren el silencio cortés a los cumplidos vacíos. Una vez acepatan a una persona, suelen mostrarse abiertos y generosos, especialmente al organizar la defensa de la comunidad. Una vez aceptado por los valletanos como un amigo, se espera que el forastero contribuya a la defensa de la comunidad.

La mayoría de los Valles mantienen al menos una micia informal. Los niveles de entrenamiento y especialización de tales grupos varían, pero todos son capaces de proporcionar una instrucción con un arma de cuerpo a cuerpo y un buen arco largo de los Valles. Los de los Valles bien podrían ser los mejores arqueros humanos de Faerûn, lo que ayuda a frenar a los que aspiran a invadirlos.


La primera novela de la famosa trilogía Avatar, ambientada en el Valle de la Sombra


El pacto de los Valles

En su día, los Valles fueron unos profundos bosques en los que los dragones apenas cazaban, pues estas criaturas prefieren alimentarse de los ogros, ciervos, osos y rozhé que hay en las llanas Tierras Pétreas del oeste. El reino de Cormanthor florecía a medida que las sierpes disminuían y los elfos se hacían fuertes.

Humanos procedentes de tierras conocidas actualmente como Khóndath e Ímpiltur colonizaron los márgenes del gran bosque. Estas migraciones atrajeron a gente de otras regiones de Faerûn: exiliados, fugitivos de la justicia y aventureros que vieron una tierra de brillantes promesas. Granjas y villorios humanos empezaron a aparecer dispersos en los márgenes de Cormanthor en torno al año -200 CV. Las defensas élficas obstaculizaron la tala de árboles, de modo que las comunidades humanas estaban dispersas y aisladas en lugar de extenderse a lo largo de las tierras de labranza, como hicieron en las tierras que se convertirían en Cormyr al oeste y en Sembia al sur.

Prediciendo el fin para sus gentes si trataban de combatir a los numerosos colonos humanos, el aguirlandado elfo Entorvo acordó el Pacto de los Valles entre los elfos del imperio forestal de Cormanthyr y los humanos que más tarde serían conocidos como valletanos. Los humanos y los magos elfos erigieron juntos La Roca en el centro de Comanthor como símbolo de la unidad entre las dos razas. A cambio de prometer no talar más el bosque de Cormanthor, al los antepasados de los actuales valletanos les fue permitido instalarse en los márgenes del bosque o en lugares donde no crecieron los grandes árboles.

Aunque los valles tempranos lucharon por sobrevivir, los elfos de Cormanthor se fortalecieron y se volvieron confiados. En el año 220 CV, el aguirlandado elfo permitió a los humanos entrar su reino. En el año 261 CV, tomó la fatídica decisión de darles la bienvenida en sui mismo corazón, transformando la ciudad élfica conocida antes como Cormanzhor en la ciudad franca de Myth Drannor. Todas las razas eran bienvenidas en esa ciudad, que disfrutó de una edad dorada que duró casi cinco siglos. Myth Drannor alcanzó cotas en las artes, la artesanía y la cultura desconocidas hasta entonces, y llevó hasta las tierras del Estrecho del Dragón el comercio, el viaje y la colonización de humanos, medianos, enanos y gnomos.

La aparición de Myth Drannor permitió a los Valles sobrevivir a su infancia problemática. La caída de la ciudad, en el año 714 CV, dio a los Valles la oportunidad de florecer como les hubieran resultado imposibles si los hubieran seguido intactos. Poco supervivientes de caída de Myth Drannor escaparon de los demonios, diablos y dragones que se reunieron en las ruinas, pero los que lo lograron llevaron hasta los cercanos valles la riqueza, la magia y el saber de esa ciudad.
Aunque el Pacto ha dejado de tener vigencia, la mayoría de los Valles aún acatan sus términos. La tradición ha reemplazado al poder de los elfos como motivación principal para adherirse al Pacto, pero, por el momento, eso es suficiente para conservar los márgenes de Cormanthor tal y como están.

Elminster, poderoso mago afincado (a veces) en su torre del Valle de la Sombra

El Consejo de los Valles

Todos los años, en Hibernal, cada valle envía a un delegado hasta una villa de la región para que asista al Consejo de los Valles. Los delegados debaten asuntos que afectan a todos los valles, como el mantenimiento de las rutas comerciales, los pactos de defensa contra las agresiones de los zhents o de Sembia, las disputas fronterizas entre los valles vecinos y cuestiones relacionadas con el gran bosque de Cormanthor.

Se han llevado a cabo dos intentos serios de unificar los Valles. El primero fue bajo el reinado del legendario Éncar, el Rey Enmascarado, que intentó convertir los Valles en un solo reino pero fue asesinado en el año 1044 CV, y con él, su sueño. El segundo aspirante a unificador surgió y cayó en 1356 CV. El señor Lashan del Valle de la Cicatriz invadió los Valles de la Batalla, la Pluma y la Rastra, proclamando su intención de conquistar todos los Valles. Lashan desapareció tras su derrota en las grandes batallas de los Valle de la Bruma y la Sobra, pero su legado dio origen a una racha de mala suerte que ha asolado el Valle de Cicatriz hasta nuestros días.


Otro mapa de los Valles, éste es más moderno y está sacado de los mapas de D&D 3.x, pero prácticamente sirve igual

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