sábado, 16 de abril de 2016

El Valle de la Rastra


Símbolo del Valle de la Rastra




Valle de la Rastra (Faerûn, Tierras de los Valles). Entre Cormanthor (el antiguo imperio forestal élfico, ahora en ruinas) y el Estrecho del Dragón (Mar de las Estrellas Fugaces).
Año del Estandarte, 1368 C.V. Diez años después del comienzo de la Era de los Trastornos y ocho después de la Cruzada contra la Horda teigana. Aquí comienza nuestra campaña.

Es el más antiguo de entre los Valles actuales. Todavía conserva estructuras y edificios de tiempos pretéritos. Son tierras de labradores que viven tranquilos, no tan rústicos como los del Valle de la Pluma, y que han visto aumentadas sus rentas comerciales gracias al declive del Valle de la Cicatriz.

La Ciudad de Valle de la Rastra es la capital, y parada habitual para los barcos que van y vienen desde el Mar de la Luna. El otro asentamiento significativo es Velarburgo, llamado así en honor a su fundador, Velar.

El Valle está gobernado por El Consejo de los Siete Burgueses elegidos de entre los rastreños más adinerados, de forma vitalicia y con posibilidad de renuncia. Los Siete Burgueses son por norma general respetados, aunque no siempre apreciados.

Doce años (1356 CV) antes de que empiece la campaña, fue invadido por las tropas de Lashan Aumersair del Valle de la Cicatriz. Fueron los llamamientos del Consejo de los Siete Burgueses los que dieron como resultado la movilización de los países del Norte contra esa amenaza. La gente del valle escapó de la guerra relativamente ilesa y pudieron regresar a sus vidas tranquilas y sencillas.

Las fuerzas armadas del Valle de la Rastra están compuestas por un puñado de soldados (La Guardia) en la ciudad y por unos veinte exploradores montados (los Jinetes Grises) en la campiña. Salvo las trifulcas del Gremio de Aventureros de la Lluvia de las Estrellas y los inevitables trapicheos del puerto, las calles son seguras y La Guardia suele dedicarse a evitar las payasadas de los extranjeros. Muchos aventureros retirados suelen ayudar también en situaciones de crisis.

Las religiones mayoritarias son: Mystra, Tymora, Oghma y Chauntea. Hay templos de las tres primeras fes en Ciudad de Valle de la Rastra, y de la última, en Velarburgo. Hay santuarios de Silvanus y Mielikki en las zonas agrestes.

Población: Humanos (90%), Semielfos (5%), Elfos (4%), otras (1%).

Importa: cristal, oro, encajes, papel, seda, especias, herramientas, armas.
Exporta: cerveza, reses, queso, fruta, pieles, madera, lana, carne de oveja.




Mapa general del Valle





Ciudad del Valle de la Rastra

Seguramente, esta ciudad debe ser la población de los Valles que ha conservado más de sus edificios originales. Es un lugar pequeño y agradable que se extiende desde los bosques que lo rodean hasta su viejo puerto pesquero, que actualmente disfruta de una popularidad inaudita debido al caos reinante en el Valle de la Cicatriz. Gracias, principalmente, a la profesional diligencia de la Guardia, la ciudad puede que sea la capital de su tamaño más tranquila y segura de todos los Valles. Otros hermosos rasgos de esta población incluyen la presencia de bombas de agua manuales y tazas en varias esquinas principales, y la abundancia de árboles umbríos, viejos y bellamente retorcidos.

Uno de los efectos positivos del entusiasmo de la Capitana de la Guardia Elarian Cuerno del Alba por la Ley y el Orden es el hecho de que los mercaderes, conscientes de que la Guardia nunca descansa, pueden dejar las puertas abiertas y las mercancíass desprotegidas a cualquier hora. El viajero y cronista Volo advierte a los ladrones cuyos dedos empiecen a cosquillearles al leer estas palabras que tanto la Guardia como los Siete Burgueses pueden recurrir a varios miembros veteranos de La Lluvia de Estrellas (una importante organización de aventureros) para que den caza a los fuera de la Ley (y que los últimos seis maestros ladrones que actuaron en la ciudad incluso murieron al ser sorprendidos mientras estaban desempeñando su labor).

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